jueves, 5 de diciembre de 2013

Cocido madrileño [Receta de mi madre]


En mi casa mi madre es la que siempre ha hecho el cocido. Me vienen a la memoria los sábados de sopita con yema de huevo y esa pringada junto con los garbanzos mientras veía David el Gnomo y comía con mis cubiertos y platos de niña pequeña.

En mi casa se hace en olla express pero no tiene nada que envidiar a los que hacíamos en el pueblo al calor del fuego de la chimenea en la "cocina de arriba", así la llamábamos porque estaba en el patio y era la que solíamos usar en verano o, en el invierno, arropados a la lumbre. También recuerdo el cocido de mi abuela Gari con sus acelgas o los que he preparado alguna vez en mi vida en el extranjero, intentando sacar sabores con los ingredientes que tenía. O el único cocido con arte que he probado fuera de casa, en Alcalá de Henares, un día de mayo hace ya tiempo. Pero en mi memoria siempre está el cocido de mi madre, ese que os voy a relatar a continuación:

En la olla express, introduce todos los ingredientes, los garbanzos en agua del día anterior escurridos, dos patatas grandes, cuatro zanahorias, un puerro, un poquito de repollo, toda la carne que en su caso es morcillo, tocino y hueso de jamón, sal (3 cucharaditas pequeñas), colorante (una cucharadita) y agua hasta cubrir y un pelín más. Lo cuece todo quitando la espuma que va apareciendo en la superficie hasta que desaparece, momento en el cual cierra la olla y deja cociendo una hora. Ni chorizo ni morcilla, bastante tenemos ya con el tocino y la pringadita de después.

Solemos servir primero la sopa con el caldo del cocido y unos fideos cabello de ángel que son los que me gustan a mí, muy finitos y casi al dente. Y luego los garbanzos con la carne. Tan simple pero tan rico a la vez y, lo que hablaba una vez con una amiga, nos gusta lo que hacen nuestras madres porque nos transportan a la niñez. Y es que como el cocido de mi madre no hay ninguno. FIN.


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